Museo Picasso París — Salas 4 y 5

1911-1914: Picasso, Braque, y la invención del collage

Entre 1911 y 1914, Picasso trabaja tan cerca de Georges Braque que sus lienzos, en esa época, a veces se parecen hasta el punto de no saber cuál es de quién. Las salas 4 y 5 del Museo Picasso siguen ese momento exacto: la disolución casi total de la figura, y después el gesto inverso —un trozo de realidad, pegado tal cual sobre el lienzo, que va a cambiar la pintura occidental.

Salas y obras verificadas el 6 de septiembre de 2026

Dos salas, dos fases de una misma obra en curso

Los historiadores del arte distinguen tradicionalmente dos momentos en el cubismo de Picasso y Braque. El cubismo analítico, hasta 1912 aproximadamente, lleva la descomposición de los volúmenes hasta una cuasi abstracción: la paleta se reduce a ocres y grises, los objetos se dispersan en facetas que el ojo apenas logra recomponer. El cubismo sintético, a partir de 1912, invierte el movimiento: el color y la textura regresan, las formas se simplifican en lugar de fragmentarse, y nuevos materiales —papel, cuerda, hule— hacen una entrada que ya no tiene nada de figurativo.

La sala 4 muestra sobre todo la primera fase, la sala 5 la segunda. Entre ambas media un solo verano, el de 1912, en el que Picasso inventa lo que la historia del arte recuerda como el primer collage.

1. Sala 4 — la guitarra, hasta la disolución

Hombre con guitarra y Hombre con mandolina, pintados en el otoño de 1911, pertenecen al momento en que el cubismo de Picasso alcanza su grado de fragmentación más extremo: la figura ya no es más que una red de planos superpuestos, en una paleta casi monocroma de marrones y grises, donde solo un título —o un detalle que sigue siendo legible, un mechón de cuerdas, un trozo de bigote— permite todavía enganchar el lienzo a un tema reconocible.

La guitarra no es una elección casual. Picasso y Braque vuelven sin cesar, en esta época, a los mismos objetos sencillos —guitarra, vaso, periódico, pipa—, extraídos de un repertorio de bodegón y de café más que de la gran pintura de historia. El motivo reaparece en 1913 en Guitarra, donde Picasso lleva aún más lejos la exploración del instrumento, que al año siguiente se convertirá en el tema de sus primeras esculturas en cartón y chapa recortada: un paso de la pintura al objeto construido que la guitarra, entre todas las formas cubistas, parece haberle inspirado de manera particular.

2. Sala 5 — la silla de rejilla, o la entrada de lo real en el cuadro

Naturaleza muerta con silla de rejilla, pintada en París en la primavera de 1912, es un pequeño cuadro ovalado de 27 por 35 centímetros, y una ruptura mayor. Picasso pega en él un trozo de hule impreso con un motivo de rejilla de silla, y después rodea la composición con una cuerda real a modo de marco. Este gesto —introducir en la pintura un objeto que no está pintado sino realmente allí— ha quedado en la historia del arte como el primer collage, a distinguir del papier collé que Braque inventa unos meses después, en el verano de 1912, pegando esta vez papel pintado que imita la veta de la madera en lugar de un objeto encontrado.

La obra nace en pleno periodo en que Picasso y Braque trabajan en una colaboración tan estrecha que a veces se abstienen, dirá Braque décadas después, de firmar ciertos lienzos: «éramos un poco como alpinistas encordados», resumirá. Esta cercanía, cotidiana desde 1908, no llegará a su fin hasta el otoño de 1914: movilizado al estallar la Primera Guerra Mundial, Braque parte al frente, y los dos hombres nunca recuperarán la misma intimidad de trabajo.

3. Sala 5 — el verano de 1914, tres vasos y una pipa antes de la guerra

Vaso, Vaso y paquete de tabaco y Vaso, paquete de tabaco y as de tréboles, tres pequeños lienzos pintados durante el verano de 1914, muestran el cubismo sintético en su punto de mayor economía: unas pocas formas simples, planos de color francos, un motivo de puntos que imita la veta de la madera o el papel. El pintor y su modelo, pintado la misma temporada, reintroduce la figura humana en ese mismo vocabulario ya casi abstracto.

Estos lienzos están entre los últimos que Picasso pinta antes de que la guerra disperse al pequeño grupo que había sostenido el movimiento: además de Braque, varios marchantes y amigos alemanes de Picasso deben abandonar Francia por ser súbditos de un país enemigo. El cubismo no se detiene en seco en el verano de 1914, pero cambia de rostro: Picasso continuará solo, o con otros cómplices, el camino que estas naturalezas muertas de formato modesto cierran aquí de manera provisional.

Cuánto tiempo

Las dos salas se visitan seguidas; detenerse en la Silla de rejilla merece más tiempo que los demás lienzos, ya que el detalle de la cuerda y el hule es fácil de pasar por alto si no te acercas.

  • Sala 4 — Hombre con guitarra y Hombre con mandolina — 8 minutos.
  • Sala 5 — Naturaleza muerta con silla de rejilla — 6 minutos, acercándose para ver la cuerda y el hule.
  • Sala 4 — Guitarra (1913) — 3 minutos.
  • Sala 5 — los tres Vasos y El pintor y su modelo — 8 minutos.

Fuentes y verificación

Verificaciones realizadas ante el Museo Picasso París, el MoMA y fuentes cruzadas (Wikipedia FR/EN, Centre Pompidou) para las fechas, técnicas y procedencias.

La presentación de las obras y la apertura de las salas pueden cambiar. Compruébalo en la web del Museo Picasso el día de tu visita antes de seguir el recorrido.

Escucha el comentario en el museo

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